Hace años un compañero de facultad (José Barea) me prestó un libro con poemas de su abuelo. Hoy me he acordado de aquella lectura por la semejanza con otra víctima de la Guerra Civil Española, Marcos Ana. Este poeta era entrevistado (en diferido creo) por Joaquín Petit en la televisión andaluza a raíz de la publicación de un libro de memorias. Os dejo un poema suyo titulado "Autobiografía" que me parece genial y un verso de otro poema que me ha tocado la vena sensible.
Ese verso suelto dice:
El choperal tendía,
para el amor, senderos.
AUTOBIOGRAFÍA
Mi pecado es terrible;
quise llenar de estrellas
el corazón del hombre.
Por eso, aquí, entre rejas,
en veintidós inviernos
perdí mis primaveras.
Preso desde mi infancia
y a muerte mi condena,
mis ojos van secando
su luz contra las piedras.
Mas no hay sombra vengadora
corriendo por mis venas.
¡España! es sólo el grito
de mi dolor que sueña…
En estos días donde quien no corre vuela, pasando por alto las más mínimas normas de decencia política, estos versos de boca de un preso (22 años) que dice que no hay sombra vengadora corriendo por sus venas, me emociona.
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