El Pentágono ha retirado la homosexualidad de su lista
de "trastornos mentales", donde se había incluido en 1996. La decisión
no impedirá que se siga rechazando la entrada de homosexuales en las
Fuerzas Armadas.
En un comunicado, el Pentágono aclara que "la
homosexualidad no debería haber sido caracterizada como un trastorno.
Se hará pública una clarificación en los próximos días". El documento
de Defensa fue ratificado hace tres años, aunque la presión de la
Asociación Psiquiátrica de EEUU y otras ha motivado ahora la exclusión
de la homosexualidad de la lista.
Una ley aprobada por el Congreso en 1993 permite que los
homosexuales sirvan en las Fuerzas Armadas siempre y cuando no revelen
su orientación sexual y no practiquen sexo con sus congéneres. El año
pasado, 726 militares fueron despedidos bajo este principio, también
llamado "no se pregunta, pero tampoco se dice".
El pasado mes de febrero se conoció que el número de
soldados homosexuales dados de baja por su orientación sexual ha
disminuido casi a la mitad desde el comienzo de la guerra
estadounidense contra el terrorismo hace cinco años.
Alabado sea el Señor.