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El volumen de peces en los océanos se ha reducido más del 90% en el
último siglo, mientras que el porcentaje de biodiversidad marina
protegida es inferior al 0,1% del total, según ha advertido el
científico español Carlos Duarte, profesor del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC). El último número de la revista Science publica en su editorial esta reflexión firmada por Duarte y otros dos
investigadores: Iris E.Hendriks, científico asociado en la Universidad
de las Islas Baleares, y Carlo H.R. Heip, director del Centro de
Ecología Marina del Instituto Holandés de Yerseke.
En declaraciones a Efe, Duarte, miembro del Instituto Mediterráneo
de Estudios Avanzados IMEDEA (centro mixto del CSIC y la Universidad de
las Islas Baleares), ha advertido de que, en la actualidad, menos del
0,1% de la biodiversidad marina está protegida. La cifra contrasta con
el nivel de protección de la biodiversidad terrestre, con tasas que se
aproximan al 10%, según Duarte, para quien se debe "revertir esta
situación" y "llegar a un mejor equilibrio del esfuerzo de
investigación en biodiversidad marina y terrestre".
Una mayor inversión
Para ello, se requiere un esfuerzo de interconexión entre los
investigadores dedicados al océano, "lo que implica grandes recursos y
medios técnicos, y mayor inversión financiera para investigar la vida
en el océano". Duarte ha recordado que, en el contexto de la Convención
de Kioto para la protección de la diversidad biológica ha habido
"progresos importantes", pero persisten aún "grandes problemas" para
encontrar "medidas viables" para proteger la vida en los océanos. Ha
explicado que se necesitan "modelos y conceptos operativos" respecto a
cómo proteger la vida en los océanos, porque la traslación de la
denominación de área protegida aplicada al ámbito terrestre "puede no
ser efectiva para los mares".
"Es un reto intelectual o científico aún no abordado", ha dicho
Duarte, para quien "los conceptos para la protección de la naturaleza
terrestre no son directamente extrapolables al océano, porque no se
pueden poner fronteras en medio del mar, ni explicar a los peces qué
zonas están protegidas", ha añadido. Un problema añadido es el carácter
internacional de gran parte de los océanos y el vacío legal que existe
para proteger o legislar sobre ellos.
La mayor parte del esfuerzo en investigación sobre biodiversidad se
está destinando al ámbito terrestre, con un nivel diez veces superior,
ha explicado, al que se dedica para estudiar los océanos. Ha indicado
que se publican anualmente diez veces más números de artículos sobre
biodiversidad y conservación de la biodiversidad terrestre que sobre
océanos, pese a que "se sabe mucho menos de la biodiversidad marina".
"Las amenazas son tangibles"
En su opinión, no se puede dilatar excesivamente la necesidad de
impulsar la investigación sobre biodiversidad marina porque, ha
alertado, "las amenazas son tangibles ya". Por un lado, ha avisado de
"la sobreexplotación de los océanos por la sobrepesca", lo que ha
provocado que la abundancia de poblaciones en el océano, es decir, la
biomasa de peces, haya disminuido más del 90% en el último siglo.
"Ahora hay menos del 10% de abundancia de peces en los océanos de la
que había a principios del siglo XX y hemos perdido más del 90% de los
stocks pesqueros".
Por otro lado, ha advertido de "amenazas importantes" a causa del
calentamiento global con impactos sobre el enfriamiento de los
ecosistemas marinos, y se refirió también al problema de la
acidificación del océano, "algo que se está poniendo de manifiesto
últimamente". Duarte ha explicado que el aumento de CO2 en la atmósfera
está provocando un aumento de dióxido de carbono en el océano, lo que
hace que el PH de los mares esté disminuyendo. Ha concluido que esto se
trata de una amenaza grave para la vida de todos los organismos del
océano con esqueletos carbonatados, como los corales, los moluscos y
otros. |