La nube de polvo cubre vastas zonas de Pekín.
(EFE)
Pekín se encuentra cubierta desde ayer por una capa de arena
amarillenta procedente del desierto de Gobi. Para despojar a la capital
china de ese incómodo manto dorado, la Oficina Central de Meteorología
ha anunciado que "bombardeará" las nubes que cubren la ciudad con
yoduro de plata y otras sustancias para que reaccionen al vapor y
llueva artificialmente, según ha informado hoy la televisión oficial
CCTV.
Esta tormenta de arena, la peor de este año en la ciudad, plantea un
grave problema a las autoridades de Pekin, que ven cómo sus promesas de
una ciudad verde de cara a los Juegos Olímpicos de 2008 quedan
en entredicho debido a la polución y la desertización. Este tipo de
fenómenos son habituales en la primavera pequinesa, pero han cobrado
una fuerza inusitada este año.
Pese a todos los esfuerzos que se están llevando a cabo en la
capital china, en los primeros tres meses y medio de este año se han
registrado solamente 56 días con cielo azul y buenas condiciones
atmosféricas, 16 menos que el pasado año en el mismo periodo, lejos de
las pretensiones de las autoridades.
El Ayuntamiento de Pekín ha prometido que "bombardeará" las nubes en
los días previos al comienzo de los Juegos Olímpicos para garantizar
que no llueva durante la ceremonia de apertura de la cita deportiva, el
8 de agosto de 2008.
El bombardeo de nubes para causar la lluvia artificial, con
cañones o desde aviones, se utiliza mucho en China tanto en tiempos de
sequía como para intentar ayudar en la extinción de incendios, aunque
no siempre se logran los resultados esperados. En el verano de 2005 se
atribuyó al bombardeo de nubes las fuertes granizadas que cayeron sobre Pekín y que ocasionaron cuantiosos daños materiales en la ciudad.
El centro de las tormentas de arena de esta semana se encuentra en
la frontera entre China y Mongolia, a unos 500 kilómetros al norte de
Pekín, pero afecta a un radio de cientos de kilómetros a la redonda e
incluso se han registrado niveles altos de concentración de arena en el
aire en el norte y oeste de Japón.
'Guerra aérea' contra una polilla voraz
Las autoridades chinas también recurrirán a la guerra aérea
para eliminar una especie de polilla voraz y otras plagas que amenazan
los Juegos Olímpicos de 2008 y gran parte de las cosechas del norte del
país, según la prensa local.
Aviones de fabricación china, los Yun-5, realizarán un millar de
vuelos para bombardear aquellas zonas, fundamentalmente Pekín, Tianjin
y la provincia vecina de Hebei, en las que se oculta este intruso
insecto migratorio procedente de América del Norte: la Hyphantria cunea. La plaga ha devorado ya las hojas de 50.000 árboles.
Pekín reconoció hace dos semanas este problema y ordenó que se
hiciera un examen árbol a árbol para combatir a un insecto que se
detectó en China por primera vez en 1979 y que es capaz de poner de
2.000 a 3.000 huevos al mes.