El Juzgado número 3 de Málaga ha estimado en una
sentencia que no es delito de estafa la compra a través de Internet con
una tarjeta de crédito robada, con la que se hizo un pago de 438 euros.
De acuerdo con la sentencia, pese a que los hechos
demuestran que la tarjeta fue utilizada por una persona sin la
autorización del titular y sin que fuese facilitada por el mismo, la
juez entiende que no existe delito de estafa.
Por tanto, no puede considerarse "estafa" o "fraude
informático", puesto que el acusado no alteró ni manipuló ningún medio
informático para cometer este acto.
"En el presente supuesto no cabe hablar de engaño por
parte de los acusados por cuanto que no nos encontramos ante una compra
realizada en un comercio abierto al público donde haya que contrastar
la indentidad", señala la sentencia.