Un poco bestia, ¿no?
ELPAIS.es - Madrid
ELPAIS.es - Economía - 17-02-2006 - 11:44

China ha decidido que es más barato comprar una fábrica, desmontarla, transportarla y volverla a montar, que desarrollar ella misma la sofisticada tecnología que produce. Cuidado occidente: con la compra de estas instalaciones, China pretende entrar de lleno en el mercado de los coches de bajo consumo, hasta ahora copado por Europa y Estados Unidos, en un momento en el que los precios del petróleo están por las nubes.
Ha decidido que es más barato comprar una fábrica, desmontarla, transportarla y volverla a montar, que desarrollar la sofisticada tecnología que produce.
(EFE)
China, la economía que más crece del mundo, ha encontrado una nueva manera de catapultar su industria pesada y convertirla en una potencia mundial: comprar una de las plantas de ingeniería más punteras del mundo, hacerla cachitos, trasportar cada una de las piezas por todo el planeta, y volver a unirlas en casa.
La planta de Campo Largo
La planta de Brasil es una de las más famosas e inusuales del
sector. Construida en el sur del país al final de los años noventa,
costó 500 millones de dólares a un consorcio formado por Chrysler y
BMV. Situada en un lugar llamado Campo Largo, combina la última
tecnología americana y alemana para producir la tecnología 1,6 litros,
16 válvulas Tritec.
Lifan dice que es la única empresa que, de momento, se ha interesado
por la fábrica. Quiere que esté lista para comenzar a producir motores
en 2008, que proporcionarán a otros fabricantes chinos, además de Lifan.
Trevor Hale, portavoz DaimlerChrysler, y Marc Hassinger, portavoz de
Bayerische Motoren Werke (BMW), han confirmado que sus empresas se
encuentran evaluando la oferta. El acuerdo legal conjunto expira al
final del año próximo.
Lifan es ya uno de los fabricantes de coches más importantes del
mundo. Vende sus modelos en 112 países y está a punto de comenzar a
exportar sus automóviles de tamaño medio, bastante bien hechos, a 9.700
dólares, a países en vía de desarrollo de Asia, Oriente Medio y el
Caribe. Faltan aún varios años para que la empresa esté lista a
competir en países industrializados, explicó Yin.