ABC Lunes, 30 de enero de
2006 Washington.
Efe |
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En un artículo publicado en una de las revistas de la Sociedad de
Fisiología de EEUU, los investigadores advierten, sin embargo, que se
necesitan más investigaciones. No obstante, a los consejos que se dan a
los excedidos de peso de "comer menos y hacer ejercicio" han agregado
el de "lavarse las manos" para no contagiar a otras personas.Según Leah
Whigham, investigadora de la Universidad de Wisconsin, y directora del
estudio divulgado por la revista "American Journal of
Physiology-Regulatory, Integrative and Comparative Physiology", existen
pruebas cada vez más categóricas de que ciertos virus causan
obesidad.La investigación señaló que el adenovirus Ad-37 provoca
obesidad en aves y confirma estudios anteriores que habían determinado
que otros virus, Ad-36 y Ad-5, originan un aumento desmedido de peso en
los animales.La teoría de que la obesidad puede ser contagiosa, y que
no es sólo causada por exceso de comida y falta de ejercicios, comenzó
a discutirse hace varias décadas.Esto ocurrió cuando el investigador,
Nikhil Dhuranghar, actualmente en el Centro de Investigaciones Médicas
de la Universidad de Luisiana, descubrió que gallinas infectadas en la
India con un adenovirus tenían más tejido graso que las aves sanas.En
su estudio, el grupo encabezado por Whigham trató de determinar qué
adenovirus (además del Ad-36 y el Ad-5) estaban vinculados a la
obesidad de las aves. Los animales fueron separados en cuatro grupos y
expuestos a los virus Ad-2, Ad-31 o Ad-37. Los investigadores midieron
el consumo de alimentos y vigilaron el peso durante tres semanas para
terminar el experimento midiendo el contenido visceral de grasa, los
lípidos y los anticuerpos virales. Descubrieron que las aves inoculadas
con Ad-37 tenían mayor grasa visceral que las infectadas con Ad-2,
Ad-31 o el grupo de control, pese a que no habían comido más. La
conclusión final del estudio fue que Ad-37 es un virus humano que
aumenta la adiposidad de los animales, pero no todos los adenovirus
producen obesidad.Pero Whigham insiste en que es necesario profundizar
las investigaciones sobre la influencia de los adenovirus en el proceso
metabólico de las personas. "Hay gente y animales infectados que no
desarrollan tejido graso. No sabemos por qué", indica.En ese proceso,
los científicos deben identificar los virus, a las personas infectadas
y, en última instancia, desarrollar una vacuna. Whigham admite que la
sospecha de que los virus pudieran ser causa de la obesidad ha sido
rebatida por muchos científicos. Sin embargo, señala que existen
pruebas de que hay otros factores, además de la mala dieta y la falta
de ejercicio, que son importantes en la repercusión de la obesidad en
EEUU.La obesidad se ha duplicado en los adultos de este país en los
últimos 30 años y se ha triplicado en los niños y, según los últimos
estudios, alrededor del 60 por ciento de la población está por encima
de peso o es obesa. Esta situación tiene como resultado un notable
aumento de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes en la
población. "Con la excepción de las enfermedades infecciosas, no hay
otro trastorno crónico que se haya propagado de forma tan rápida y los
factores que producen esta epidemia no están claramente identificados",
agrega Whigham.Según la investigadora, es más cómodo pensar que el
problema del exceso de peso tenga origen en la falta de control tanto
para comer como para no realizar ejercicios. "Constituiría un enorme
esfuerzo mental pensar que uno puede contagiarse con la obesidad",
según señala. Sin embargo, agrega, hay antecedentes de otras
enfermedades que se creyó que eran producto de factores ambientales y
que, en última instancia, se comprobó que eran causadas por un
microorganismo. Como ejemplo, citó el caso de las úlceras que se pensó
inicialmente que eran resultado del estrés y que después se comprobó
que en realidad eran causadas por la bacteria H. pylori.
¿Podría
ser esta la explicación de por qué muchas parejas o familias terminan
siendo todos gord@s? Seguro que a mi amigo Juanfran se le ocurren
muchas observaciones a este tipo de transmisión de la obesidad. |
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