Un nuevo planeta con características similares a la
Tierra fue descubierto por un grupo de astrónomos mediante una red de
telescopios repartidos por todo el mundo, informó este miércoles el
Observatorio Europeo Austral (ESO) desde su sede en Santiago de Chile.
El nuevo planeta fue bautizado como OGLE-2005-BLG-
390Lb, y orbita alrededor de una estrella roja cinco veces menos masiva
que el Sol y localizada a una distancia de unos 20. 000 años luz, no
muy lejos del centro de la Vía Láctea.
La similitud del descubrimiento con la Tierra se da
principalmente en el tamaño y la composición del mismo, según dijo el
astrónomo del ESO, el francés Stéphane Brillant.
"En términos de masa está más cerca que cualquier
otro planeta descubierto a la Tierra. Por dentro tiene un centro de
formación rocosa que también lo hace muy parecido. No es igual a la
Tierra, pero estamos más cerca que antes de ésta", señaló.
"La búsqueda de una segunda Tierra es la fuerza
conductora detrás de nuestra investigación, y este descubrimiento
constituye un gran salto hacia delante considerando que este el planeta
más parecido a la Tierra que conozcamos hasta ahora", agregó otro de
los miembros del equipo de investigación, el alemán Daniel Kubas.
El OGLE se encuentra a una lejanía de su estrella
tres veces mayor que la de la Tierra con el Sol y demora 10 años en
efectuar su movimiento de traslación. La temperatura de su superficie
bordea los -220°Celsius, demasiado baja para la existencia de vida
humana, según confirmaron los especialistas de ESO. Para descubrir el
nuevo planeta se utilizó el novedoso método de 'microlente', con el que
antes se habían detectado otros dos planetas.
Esta técnica utiliza el fondo estelar como una
especie de lente de aumento para detectar estrellas lejanas. Cuando una
estrella que está más cerca de la Tierra se superpone a una estrella
más lejana, su gravedad amplifica la luz de ese cuerpo más distante, lo
que lo torna más brillante y puede ser captado por los telescopios.
"OGLE es el tercer planeta extrapolar descubierto
hasta ahora a través de búsquedas de microlente", dijo otro de los
astrónomos de la investigación, el francés Jean-Phillipe Beaulieu.
"Para captar y caracterizar estos planetas se requiere un monitoreo
altamente preciso y continuo, durante 24 horas, de los eventos de
microlente en curso", sostuvo Brillant.
Los científicos del ESO aseguran que el microlente es
quizás la única técnica capaz de detectar planetas similares a la
Tierra. El European Southern Observatory (ESO), creado en 1962, es la
organización europea para la investigación astronómica en el hemisferio
austral. En sus investigaciones es apoyado por 11 países y opera en
Chile en los observatorios La Silla y Paranal ubicados en el desierto
de Atacama, el más árido del mundo.